
La muerte es, sencillamente, una cuestión de probabilidades.
¿Cómo podemos saber lo que va a pasar mañana, o dentro de un año, o lo que va a pasar en los próximos minutos? Imposible saberlo. A lo largo de la historia el ser humano ha estado obsesionado con el futuro, y siempre vemos un futuro finito. Al final del camino hay algo, que es la muerte. Pero, ¿cómo podemos estar seguros de que nos espera a todos la muerte? La muerte es, sencillamente, una cuestión de probabilidades. Ya que desconocemos nuestro futuro, desconocemos nuestra muerte.
Si consideramos a todos los seres humanos que alguna vez han nacido, incluyéndonos a nosotros mismos, nos daremos cuenta de que un gran porcentaje de personas ya han muerto, pero no todos, porque nosotros, en este momento, estamos vivos, por lo tanto es imposible afirmar que el 100% de las personas que nacen, finalmente se mueren, ya que nosotros, que nacimos, aún no hemos muerto, y no podemos conocer el futuro. ¿Y si nuestro futuro no es finito como creemos? ¿y si algunos de nosotros fuéramos inmortales?
Por todo esto, la muerte es, insistimos, sencillamente, una cuestión de probabilidades.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home